Comunidad
Aristóteles considera que en cada uno de nosotros lo que más pesa, a la hora de determinar o definir la esencia de nuestra vida, es lo que viene dado por la propia naturaleza humana. Eso quiere decir que, con todas las diferencias que puedan producirse entre nosotros, nuestra naturaleza común es lo que determina lo que somos más profundamente.
La tesis de Aristóteles se ha cuestionado por autores que consideran que el ser humano no tiene una esencia compartida, sino que esta es diferente en función de diferencias personales o culturales. Para los existencialistas son nuestras decisiones lo que defienen lo que somos. Ortega y Gasset dice que el ser humano no tiene naturaleza, sino que tiene historia.
Evolución cultural
El origen de la sociedad y el contrato social
¿Cómo empezó el ser humano a vivir en sociedad y a organizarse políticamente? Hemos visto algunas respuestas desde el punto de vista de la antropología, pero debemos añadir otras que han sido filosóficamente relevantes a lo largo de la historia:
- Origen natural. Quienes defienden esta visión consdieran que los seres humanos tuenen una inclinación natural a asociarse y vivir en sociedad. La vida en sociedad forma parte de la esencia de lo que es ser humano. Aristóteles consideraba que no se puede ser verdaderamente humano si uno no nace y se educa dentro de una sociedad y en contacto con otros seres humanos.
El estado es un hecho natural, el hombre es un ser sociable y aquel que permanece salvaje es un ser superior o un monstruo. El indivuduo que así vive está en guerra con su propia naturaleza. [Aristóteles, Política, p. 29]
Debate: soledad elegida
- Origen divino. En tanto que el universo fue creado por Dios, la sociedad no es más que una parte de ese universo ordenado. Esta visión fue la predominante en la Edad Media y parte de la Edad Moderna, hoy no suele considerarse seriamente.
Pero: podemos analizar en qué medida el surgimiento de la sociedad es algo que está inscrito en las propias leyes del universo - Origen contractual. Considera que la sociedad nace de un consenso entre sus miembros que, de forma reflexiva o espontánea, descubren las ventajas de la conviviencia. Contractual significa que procede de un pacto entre partes que se obligan mutuamente en cierto modo establecido. Así, el consenso inicial da lugar a una especie de contrato que consolida un acuerdo tácito que queda plasmado en las leyes e instituciones que conforman la sociedad. El estado anterior al pacto es el de un estado de naturaleza.
- Sofistas. son convencionalistas. El convencionalismo es una idea muy similar a la de contractualismo. El contractualismo enfatiza más la idea de un pacto que se sella en beneficio de todos, mientras que el convencionalismo hace referencia más directa a las costumbres de cada sociedad, pero en sus aspectos políticos coinciden en buena parte. Según el convencionalismo
- Contractualismo moderno. Principales teoría en siglos XVII y XVIII, en el que el contractualismo es la teoría política dominante.
Liberalismo, utilitarismo y comunitarismo
Las relaciones entre individuo y Estado han sido objeto de reflexión filosófica desde la antigüedad, y han sido abordadas desde diferentes perspectivas. A continuación, se presentan algunas reflexiones filosóficas relevantes en esta temática:
- El contrato social: una de las teorías más influyentes sobre la relación entre individuo y Estado es la teoría del contrato social, que sostiene que los individuos aceptan ser gobernados por un Estado a cambio de ciertas protecciones y beneficios. Según esta teoría, el Estado tiene la responsabilidad de proteger los derechos y las libertades de los ciudadanos, y los ciudadanos a su vez tienen la responsabilidad de obedecer las leyes y contribuir al bienestar del Estado. Esta teoría ha sido desarrollada por filósofos como Thomas Hobbes, John Locke y Jean-Jacques Rousseau.
- La libertad individual: otra reflexión importante es la importancia de la libertad individual. Muchos filósofos han argumentado que el Estado debe respetar y proteger las libertades individuales, como la libertad de expresión, la libertad de religión, la libertad de asociación, entre otras. La protección de estas libertades es vista como una condición necesaria para una sociedad justa y democrática.
- La justicia distributiva: la relación entre individuo y Estado también involucra la distribución de recursos y oportunidades en la sociedad. Algunos filósofos han argumentado que el Estado tiene la responsabilidad de garantizar una distribución justa de recursos, para asegurar que todos los ciudadanos tengan igualdad de oportunidades y puedan vivir con dignidad.
- La autoridad del Estado: ¿Cuán es la justificación de la autoridad del Estado para gobernar a los ciudadanos? ¿En qué se basa dicha autoridad? ¿Cómo se puede justificar el uso de la coerción y la fuerza por parte del Estado para hacer cumplir las leyes y mantener el orden público? Estas son preguntas que han sido abordadas por filósofos como Locke y Kant.
El debate político contemporáneo se ha centrado en tres perspectivas principales: el liberalismo, el utilitarismo y el comunitarismo. Cada una de ellas tiene un enfoque distinto en cuanto a la organización de la sociedad y el papel del Estado:
- Liberalismo: Se centra en la libertad individual y la igualdad ante la ley. Los liberales creen que el papel principal del Estado es proteger la libertad individual y la propiedad privada, y que el mercado es el mejor mecanismo para asignar los recursos. Además sostienen que los individuos deben ser libres para perseguir sus propios intereses, siempre que no interfieran con los derechos de los demás.
- Utilitarismo: Es una corriente de pensamiento ético que sostiene que la moralidad de las acciones se determina por su utilidad o capacidad para producir felicidad o bienestar. Los utilitaristas sostienen que el papel del Estado es maximizar la felicidad o el bienestar de la sociedad en general, y que las políticas deben ser evaluadas en términos de su contribución a este objetivo.
- Republicanismo:
- Comunitarismo: Esta corriente se centra en la importancia de la comunidad y de la identidad colectiva. Los comunitaristas sostienen que el individuo está integrado en una comunidad y que sus intereses individuales están intrínsecamente vinculados con los intereses de la comunidad en la que vive. El Estado, según los comunitaristas, debe promover la cohesión social y la solidaridad entre los miembros de la comunidad.