Los fundamentos del conocimiento
Los sentidos
Hay filósofos que creen que nuestro conocimiento debe partir de nuestras convicciones racionales más básicas. Son los racionalistas. Sin embargo nosotros tomaremos como punto de partida aquí algo que está más cercano a nuestra concepción cotidiana de la realidad: los sentidos. Eso es lo que nos proponen, además, los filósofos empiristas, que consideran que la percepción es el único origen del conocimiento.
Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que la percepción no es algo que ocurra en los órganos comúnmente asociados a los sentidos. La percepción visual no tiene lugar en el ojo, sino en el cerebro. El cerebro organiza la información que le llega a través del nervio óptico. La sensación se produce en el ojo en la forma de impulso nervioso, pero solo en el cerebro se convierte en percepción.
Generalmente pensamos que tenemos 5 sentidos. Pero eso es así porque nos centramos en los sentidos exteroceptores, que son los que nos sirven para percibir nuestro entorno. Pero también tenemos sentidos asociados a nuestra sensación interna. Son los llamados interoceptores.
Los sentidos, por sí mismos no nos permiten acceder a todo lo que existe, no nos dan información de todas las características sensibles. Tenemos unos umbrales mínimo y máximo, así como un umbral diferencial que están asociados a la intensidad del estímulo que nuestros receptores sensoriales pueden detectar y conducir. No vemos luz por debajo o por encima de una frecuencia de onda, y no percibimos diferencias entre dos luces con una diferencia de onda muy parecida.
Vídeo | En el siguiente vídeo aprenderemos dos cosas: que nuestros sentidos no son infalibles. Que lo que percibimos también es fruto de la costumbre o de un proceso de aprendizaje.
• ¿Se te ocurre algún otro ejemplo de ilusión óptica que nos muestre cómo funciona la percepción?
El lenguaje y la argumentación
El lenguaje es nuestra herramienta básica a la hora de conocer. Un animal puede tener un conocimiento instintivo (si reconoce a su depredador sin haberlo visto jamás). Incluso hay animales que tienen cierta capacidad de aprendizaje gracias a su memoria. Pero solo el ser humano es capaz de conocer la verdad pues, como veremos, la verdad, en su formulación más estricta, es la propiedad de una afirmación, es la correspondencia entre lo que afirman unas palabras y la realidad. No hay verdad sin lenguaje.
Piensa: Intenta rebatir la última afirmación. ¿Solo son verdaderas las afirmaciones? ¿Puede haber afirmaciones sin lenguaje? ¿Es una creencia una afirmación? ¿Puede haber creencias sin lenguaje?
Wittgenstein
Ludwig Wittgenstein (1889-1951) es uno de los filósofos más influyentes del siglo XX. Su pensamiento está marcado por dos etapas principales, que se corresponden con sus dos obras más importantes: el Tractatus Logico-Philosophicus (1921) y las Investigaciones Filosóficas (publicadas póstumamente en 1953). Estas fases presentan enfoques diferentes hacia el lenguaje, la lógica y la filosofía en general.
Primera etapa: el Tractatus
En esta obra, Wittgenstein busca establecer los límites del pensamiento y el lenguaje, proponiendo una teoría del significado basada en una conexión lógica entre el lenguaje y el mundo. Los puntos clave incluyen:
- El mundo como totalidad de hechos: Wittgenstein afirma que el mundo está compuesto por hechos, no por objetos aislados. Los hechos son estados de cosas que pueden representarse mediante proposiciones.
- La teoría pictórica del lenguaje: Según esta teoría, las proposiciones del lenguaje son "imágenes" de los hechos. Es decir, el lenguaje refleja la estructura del mundo, y una proposición es significativa si puede representarlo correctamente.
- Límites del lenguaje: Wittgenstein distingue entre lo que puede decirse (hechos verificables) y lo que debe mostrarse (como cuestiones éticas, estéticas o metafísicas). Para él, los temas que trascienden el mundo empírico están fuera de los límites del lenguaje significativo.
- Decir (sagen) y mostrar (zeigen):
Decirse refiere a lo que se puede expresar mediante proposiciones del lenguaje. Esto incluye hechos del mundo que pueden ser descritos de manera lógica. Las proposiciones tienen un significado porque representan estados de cosas posibles en el mundo.MostrarSe refiere a aquello que no se puede expresar directamente en el lenguaje, pero que se manifiesta en cómo funcionan las proposiciones o el mundo mismo. Esto incluye la lógica, la estructura del lenguaje y los límites del pensamiento. - La escalera. Wittgenstein señala que ciertas cosas, como la ética, la estética o los fundamentos de la lógica, no pueden ser "dichas" porque exceden los límites del lenguaje, pero se muestran en la manera en que vivimos o pensamos. Se trata de algo así como una escalera que te lleva a un punto de comprensión (el lenguaje lógico). Una vez alcanzado ese punto, Wittgenstein dice que "debes tirar la escalera", porque ya no puedes usar el lenguaje para describir cosas que están más allá, como el sentido de la vida o los valores éticos; estas cosas solo pueden mostrarse. Esta es la idea que aparece al final del Tractatus 1:
6.53 El verdadero método de la filosofía sería propiamente éste: no decir nada, sino aquello que se puede decir; es decir, las proposiciones de la ciencia natural –algo, pues, que no tiene nada que ver con la filosofía-; y siempre que alguien quisiera decir algo de carácter metafísico, demostrarle que no ha dado significado a ciertos signos en sus proposiciones. Este método dejaría descontentos a los demás –pues no tendrían el sentimiento de que estábamos enseñándoles filosofía-, pero sería el único estrictamente correcto. 6.54 Mis proposiciones son esclarecedoras de este modo; que quien me comprende acaba por reconocer que carecen de sentido, siempre que el que comprenda haya salido a través de ellas fuera de ellas. (Debe, pues, por así decirlo, tirar la escalera después de haber subido.) Debe superar estas proposiciones; entonces tiene la justa visión del mundo. 7 De lo que no se puede hablar, mejor es callarse.
Segunda etapa: las Investigaciones Filosóficas
En su obra posterior, Wittgenstein revisa muchas de las ideas del Tractatus y adopta una visión más flexible y pragmática del lenguaje. Rechaza la idea de que el lenguaje tenga una estructura lógica fija y propone en su lugar los "juegos de lenguaje". Los puntos clave son:
- El lenguaje como actividad:
- Wittgenstein argumenta que el lenguaje no tiene un único fundamento lógico, sino que su significado surge de su uso en diferentes contextos. El lenguaje es una práctica social, y los "juegos de lenguaje" son las diversas formas en que usamos palabras en nuestras actividades cotidianas.
- Significado como uso:
- En lugar de buscar correspondencias entre lenguaje y realidad, Wittgenstein sostiene que el significado de una palabra depende de cómo se utiliza dentro de un contexto o práctica particular.
- Crítica a las teorías tradicionales:
- Wittgenstein rechaza la idea de que el papel del filósofo sea construir teorías abstractas o resolver problemas mediante lógica. En su lugar, ve la filosofía como una terapia, una forma de aclarar los enredos conceptuales que surgen al usar el lenguaje de manera inapropiada.
El irracionalismo filosófico
La razón humana es la capacidad cognitiva que permite a las personas pensar, reflexionar, analizar y comprender el mundo que las rodea. Esta capacidad incluye la habilidad de formar juicios, tomar decisiones, resolver problemas y generar conocimientos. La razón humana se basa en el uso de la lógica, el análisis crítico y la reflexión para llegar a conclusiones fundamentadas y coherentes.
Algunas características y funciones clave de la razón humana incluyen:
- Lógica y Argumentación: La capacidad de construir y evaluar argumentos, identificar falacias y seguir principios lógicos para llegar a conclusiones válidas.
- Análisis Crítico: La habilidad de examinar y evaluar información, identificar sesgos, inconsistencias y errores en el pensamiento propio y ajeno.
- Resolución de problemas y toma de decisiones: La capacidad de enfrentar desafíos y encontrar soluciones efectivas utilizando el pensamiento estructurado y creativo. La capacidad de sopesar opciones, considerar consecuencias y elegir el curso de acción más adecuado.
- Comprensión y Conocimiento: La habilidad de aprender y entender conceptos complejos, así como de integrar y aplicar conocimientos en diversas áreas.
- Reflexión: La habilidad de considerar y meditar sobre ideas, experiencias y creencias para profundizar en la comprensión y mejorar el juicio.
La razón es fundamental en áreas del conocimiento y la actividad humana, como la ciencia, la filosofía, el arte, la política y la vida cotidiana. Además, es esencial para el progreso y el desarrollo de la civilización, ya que permite a las personas colaborar, innovar y mejorar sus condiciones de vida.
Irracionalismo. El irracionalismo es una corriente de pensamiento que enfatiza los aspectos no racionales de la experiencia humana y, en algunos casos, llega a cuestionar o rechazar la primacía de la razón como la única o la principal fuente de comprensión del mundo. El conocimiento racional no es suficiente para encontrar el sentido del mundo y de la vida. Creer que la razón es la base fundamental para entender la realidad implica quedarnos en la 'superficie' de la misma. El irracionalismo filosófico abarca diversas corrientes y enfoques, entre los cuales se destacan:
- Vitalismo: Promovido por filósofos como Friedrich Nietzsche y Henri Bergson, el vitalismo subraya la importancia de las fuerzas vitales y las experiencias inmediatas sobre el análisis racional. Nietzsche, por ejemplo, critica la sobrevaloración de la razón en la cultura occidental y enfatiza la voluntad de poder y las experiencias dionisíacas como aspectos esenciales de la vida humana.
- Existencialismo: Filósofos como Kierkegaard, Heidegger o Sartre ponen de relieve la importancia de las experiencias individuales, las emociones y la libertad personal. El existencialismo se enfoca en la existencia concreta y la toma de decisiones auténticas en un mundo que puede carecer de un sentido racional intrínseco.
- Pragmatismo: Aunque no es completamente irracionalista, el pragmatismo de filósofos como William James y John Dewey valora las creencias y acciones en términos de sus efectos prácticos y utilidad más que por su coherencia lógica o fundamentación racional.
- Romanticismo: Un movimiento cultural y filosófico que se desarrolló a finales del siglo XVIII y principios del XIX, el romanticismo celebra la emoción, la intuición y la subjetividad. Reacciona contra la Ilustración y su énfasis en la razón, destacando en cambio la importancia de los sentimientos, la imaginación y la naturaleza.
- Misticismo: En diversas tradiciones religiosas y filosóficas, el misticismo se enfoca en la experiencia directa e inefable de lo divino o lo trascendental, más allá de las capacidades de la razón y el lenguaje para explicarlo.
El irracionalismo filosófico, en sus diversas formas, cuestiona la capacidad de la razón para captar la totalidad de la realidad humana. Argumenta que hay aspectos de la existencia que son inefables, incognoscibles o mejor comprendidos a través de la intuición, la emoción o la experiencia directa. Al hacerlo, el irracionalismo abre la puerta a una valoración más amplia de las múltiples dimensiones de la experiencia humana.
★ Tres grandes teorías del conocimiento | Material de repaso
Filosofía moderna. Como consecuencia de los avances científicos de la época, en la filosofía moderna de los siglos XVII y XVIII predomina el enfoque destinado a sostener o justificar la solidez de esos conocimientos. Hay dos corrientes fundamentales opuestas y un gran filósofo que trata de mediar entre ellas.
Racionalismo. La verdad de nuestro conocimiento depende de la existencia de ideas que no obtenemos a través de los sentidos. De esas ideas no cabe un concepto meramente sensible, pues no surgen directamente por la experiencia. Los principales filósofos racionalistas son Descartes, Spinoza y Leibniz.
- Descartes. Para construir con máxima solidez el edificio del conocimiento Descartes propone un método basado en la
evidenciay considera que debemos de dudar de todo, hasta llegar a verdades de las que no podamos dudar de ninguna manera. Consideró que incluso en las matemáticas más elementales podríamos estar engañados por un 'genio maligno'. Además, los sentidos nos pueden engañar y debemos reconocer que es difícil separar la vigilia y el sueño (cuando soñamos creemos estar despiertos). Pero que hay una primera verdad de la que no podemos dudar de ninguna manera: ‘pienso, luego existo’ (cogito ergo sum). El problema de dicha verdad es que a partir solamente ella es muy difícil que podamos estar seguros de ningún conocimiento del mundo, ni de la existencia del mundo mismo (solipsismo). Por eso Descartes considera que en nuestra mente hay ideas que solo Dios ha podido poner ahí (como la propia idea de Dios, por ejemplo). Solamente un ser tan perfecto y poderoso como Dios ha podido poner en unos seres finitos y de conocimiento limitado una idea como la de 'Dios'. Por eso cree que es evidente que Dios existe. Descartes, además, considera que Dios es bueno y que por eso no puede engañarnos en esos aspectos básicos que determinan nuestro conocimiento del mundo (los sentidos). Esa es la parte más débil de su filosofía. Pero pese a ello ejerció una influencia enorme. A partir de ahí, Descartes acepta la fiabilidad de lo que percibimos y su enfoque coincide con el del científico que valora la experiencia empírica.
Empirismo. Los empiristas tienen una mentalidad más científica. Empiristas —como Hume y Locke— dicen que no podemos usar ideas ‘innatas’ para fundamentar la validez de nuestro conocimiento del mundo. Todo lo que conocemos proviene de los sentidos. Nuestra mente está en blanco al nacer y vamos llenándola poco a poco gracias a nuestra experiencia. Tenemos impresiones, las cuales asumimos a veces que son fiables y representan la realidad tal como es, pero nada nos permite asegurar tal punto (Kant es algo que asumirá: no podemos conocer la cosa en sí).
Hume distingue entre Impresiones (lo que percibimos, nuestras sensaciones, el conocimiento empírico directo de la realidad) e ideas, que pueden ser simples (las imágenes atenuadas de impresiones, según lo que recordamos de ellas) y complejas, que pueden formarse gracias a la imaginación (como las ideas facticias de Descartes), pero también mediante mecanismos o leyes de asociación:
- Semejanza: asociamos impresiones/ideas que guardan un parecido físico entre sí.
- Contigüidad y continuidad.
- Causalidad: Nuestra mente tiende a considerar que ciertas cosas 'causan otras', pero Hume considera que no se trata de una asociación de ideas fiable porque no percibimos la conexión necesaria entre causas y efectos, solamente
Según Hume solo podemos justificar las asociaciones de semejanza y las de continuidad y contigüidad. Cuando hablamos de causalidad solo es porque hemos percibido que muchas veces hay acontecimientos que se repiten de una manera peculiar: muchas veces observamos que el agua puesta en recipientes similares, colocados junto a un fuego a continuación entran en ebullición.
Como eso se repite muchas veces hablamos de causas, pero no observamos la 'conexión necesaria' entre causa y efecto y, por tanto no es algo que podamos decir que conocemos al no tener como base una impresión empírica.
Y que una cosa pase muchas veces no significa que vaya a ocurrir siempre así en el futuro.
Hume será escéptico. No podemos conocer leyes de la naturaleza de manera absoluta, sino solamente relativa (en función de lo que percibimos muchas veces). El conocimiento tiene un valor meramente probabilístico, basado en la suposición (indemostrable) de que las cosas que han sido muchas veces de una determinada manera van a seguir siendo así en el futuro.
La solución kantiana. Kant Intenta poner fin a la disputa: dice que todo lo que conocemos proviene de los sentidos, pero que nuestra forma de procesarlo es peculiar. Eso quiere decir que puede haber una ciencia (nuestra forma de conocer nos permite hacer afirmaciones universales), pero curiosamente esa ciencia no es capaz de conocer el mundo tal como es (no sabemos en qué grado se corresponde lo que sabemos con la realidad, pues no conocemos lo real, las 'cosas en sí'). Autocrítica de la razón.
Considera que hay varios tipos de juicios:
- Sintéticos y analíticos: los primeros añaden conocimiento a lo que sabemos (son 'extensivos', por ejemplo cuando se enuncia algo que se ha visto), los segundos solamente son 'explicativos', enuncian las características que sabemos de algo, el predicado está contenido en el concepto del sujeto: “Todo cuerpo es extenso”).
- A priori y a posteriori: Los primeros son independientes de la experiencia (y por tanto universales) y los segundos dependen de la experiencia (por tanto no universales..
Los juicios de las ciencias deben ser sintéticos (amplían nuestro conocimiento) y a priori (universales).
Kant considera que eso es posible porque al conocer aplicamos unas formas que pone, una manera peculiar de conocer. Organizamos un caos de sensaciones según el espacio y el tiempo (que son estructuras de nuestra sensibilidad) y obtenemos con ello 'fenómenos' que son las percepciones que luego ordenamos mediante las categorías para formar juicios.
Notas
-
Wittgenstein se da cuenta de que buena parte de lo que ha expresado en el libro no se encuentra dentro de las proposiciones que tienen sentido, siente que debe aplicar su propia lógica al libro y concluye con la famosa frase que señala que hay que callar cuando tenemos entre manos algo sobre lo que nada puede decirse. Aún así Wittgenstein considera que la obra proporciona un mayor grado de comprensión y que expresa algo valioso. ↩