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Naturaleza y cultura

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La antropología filosófica

¿Somos animales? La respuesta parece clara desde un punto de vista biológico, pero si miramos un poco en lo que creemos que es nuestra 'esencia' quizás ya no lo tendremos tan claro. De entrada hay quien dirá que buscamos una vida placentera, tal como lo hacen el resto de animales. Es cierto que tenemos en común con ellos un cuerpo y similares motivaciones. Pero en muchas ocasiones nos apartamos del placer y de los instintos. Del mismo modo, a veces percibimos en los animales reacciones que nos parecen humanas. El debate oscilará probablemente entre lo que conservamos de animales y lo que nos hace diferentes al resto de animales conocidos.

Aceptemos que somos animales, que la ciencia es inequívoca, que el cuerpo es nuestra realidad más clara.

Sí, somos diferentes a otros animales, pero esas diferencias se explican más o menos bien dentro de un largo proceso de evolución. No fuimos creados a imagen y semejanza de Dios, sino que la diferencia entre los animales y los seres humanos es algo que ha ocurrido tras un periodo evolutivo en el que nuestra especie ha ido adquiriendo unas características especiales. La línea evolutiva que lleva a los mamíferos, incluyendo a los humanos, se separó de otros grupos de vertebrados en el pasado distante.

Antropología filosófica. Con un nivel de abstracción inferior al de la metafísica encontramos la antropología filosófica. Ya no se trata de pensar el sentido de la existencia o la naturaleza propia de Dios o el mundo, sino de buscar la esencia de lo que podemos considerar 'humano'. Se ocupa de entender al ser humano en su totalidad y establecer características que nos diferencian de los animales. Es importante, por tanto, que sean características compartidas por todos. No podemos proyectar de entrada una imagen ideal de lo que es nuestra especie, aunque podamos subrayar aspectos que nos parecen más representativos de lo que somos (por ejemplo, ser seres racionales).

Ahí podemos situar al ser humano en un ‘escenario metafísico’. Entendamos ese escenario como el marco en el que se desarrollaría una serie de especulaciones posibles acerca de la naturaleza humana. Tened en cuenta que lo que es especulación en un momento histórico puede convertirse en ciencia en otro. Un ejemplo sería la teoría de la evolución. Ciertos indicios hicieron pensar a los filósofos que el ser humano provenía de los peces. Algo así pensaba Anaximandro en el s. VI a.C., pero la comprobación científica llegaría siglos después. Esa confirmación diluyó la oposición entre la visión creacionista y la evolucionista. Lo que era un debate de antropología filosófica quedó resuelto cuando una de las posturas fue confirmada por la ciencia.

La antropología filosófica trataría de encontrar o definir cierta esencia de lo humano y el sentido de la vida humana, tanto en sus facetas personal como colectiva. Por eso está muy relacionada con la ética y la política.

Ejemplos de preguntas: ¿Qué nos diferencia de los animales? ¿El ser humano esta' definido por su biología o por su cultura? ¿Por qué hay distintas culturas y qué tienen todas en común?

La antropología filosófica estudia la esencia filosófica del ser humano como especie y como individuo.

Hominización y humanización

Latimeria Chalumnae, un sarcopterigio actual

Los primeros pasos. Los sarcopterigios (hace 360 millones de años) fueron los primeros vertebrados que empezaron a adaptarse a la vida en tierra. Entre ellos destacan los Se trata de dos grupos de peces que jugaron un papel crucial en este proceso, desarrollando extremidades adaptadas para caminar sobre tierra. Esos tetrápodos primitivos son similares a los anfibios modernos (como salamandras, ranas y sapos, que aún dependen en gran medida del agua para reproducirse) y dieron lugar a los reptiles que desarrollaron adaptaciones que les permitieron vivir de manera más independiente del agua (impermeabilización de la piel, huevos resistentes a la desecación). Fue hace aproximadamente 320 millones de años, cuando en el linaje de los reptiles, surgió un grupo llamado sinápsidos, que marca el paso hacia los mamíferos. En un primer momento los cambios tenían relación en su esqueleto y postura (se hizo más erecta), actividad metabólica relacionada con la temperatura corporal, dientes y mandíbulas peculiares... Pero no fue hasta hace unos 200 millones de años cuando surgieron los primeros mamíferos en sentido estricto. Poseían glándulas mamarias, dientes diferenciados y una estructura más avanzada en el oído medio. Sin embargo, eran pequeños y generalmente nocturnos. A partir de ese momento se fueron diversificando adaptándose a diversos nichos ecológicos. Hace unos 100 millones de años aparecieron los primeros mamíferos placentarios ( una placenta más desarrollada, lo que permitía un desarrollo embrionario más prolongado dentro del útero, y eran capaces de dar a luz crías más desarrolladas). Los primates (el orden al que pertenecemos) surgieron más recientemente, hace aproximadamente 65 millones de años.

Periodo Concepto Aspectos notables
360m Sarcopterigios y tetrapodomorfos Sarcopterigios: peces de aletas lobuladas que dieron origen a los tetrapodomorfos: grupo de sarcopterigios más cercano a los vertebrados terrestres (tetrápodos).
200m Primeros mamíferos Instinto maternal? Uso instintivo de herramientas?
100m Mamíferos placentarios
65m Primates
6-7m Hominización Separación entre la línea evolutiva de los 'chimpancés' y la de los homínidos.

El camino hacia el ser humano.

[LDM] La evolución de estos se subdividirá (aprox. 5 millones de años) en los póngidos (orangután, gorila, chimpancé y bonobo) y los homínidos que concluye con el actual Homo sapiens (aprox. 150.000 años).

Etapa / especie aproximada Fecha aproximada Rasgos evolutivos clave
Australopithecus afarensis 3,9–2,9M Bipedestación plena (pelvis y fémur adaptados a marcha erguida). Cráneo pequeño. Lucy.
Homo habilis 2,4–1,6M Mayor tamaño cerebral (~600–700 cc). Primeras herramientas líticas. Eran principalmente recolectores y cazadores.
Homo erectus / H. ergaster 1,9 Ma – 300k Cerebro ~800–1000 cc. Control sistemático del fuego. Dispersión fuera de África. Tecnología Achelense.
Homo heidelbergensis 600–300k Cerebro ~1100–1300 cc; caza cooperativa organizada; refugios simples; posible protolenguaje avanzado.
Homo neanderthalensis 400–40k Adaptaciones al clima frío; industria Musteriense; enterramientos; complejidad simbólica inicial.
Primeros Homo sapiens arcaicos 300–200k Anatomía moderna temprana; encefalización (~1350 cc); herramientas más variadas y especializadas.
Homo sapiens moderno 200–50.000 Lenguaje plenamente articulado; pensamiento simbólico; arte rupestre; redes sociales extensas.
Revolución cognitiva / Paleolítico 70–30.000 Innovación acelerada; ornamentos, arte figurativo, expansión global; planificación y cooperación a gran escala. — Las esculturas, pinturas y grabados en hueso y marfil, como las encontradas en sitios como Lascaux.
Neolítico 12–6.000 Agricultura y sedentarización; domesticación de plantas y animales; aumento demográfico.
Edad de los Metales 6–3.000 Especialización artesanal. Jerarquías complejas. Escritura. Desarrollo urbano.
Revoluciones científicas y técnicas Últimos 500 años Método científico; industrialización; tecnologías energéticas y médicas; alfabetización masiva.
Revolución digital y biotecnológica Últimos 70 años Computación, internet, IA, ingeniería genética, globalización cultural y económica.

La antropogénesis es el itinerario evolutivo que condujo a la aparición de la especie humana tal como la conocemos en la actualidad. Se trata de un conjunto de cambios fisiológicos, psicológicos y sociales que comenzaría de una línea evolutiva que diverge de los simios desde tiempos remotos. Dos factores fueron determinantes: la bipedestación (la posibilidad de caminar a dos patas) y la encefalización (el aumento de la capacidad cerebral). ¿Pero cómo fue posible esto? ¿Fueron los únicos factores clave?

  1. La bipedestación. La capacidad de caminar sobre dos extremidades fue crucial en la evolución humana. La posición erguida: el bipedismo provocó un mayor campo de visión y la liberación de la mano. Permitió el uso eficiente de las extremidades superiores para manipular herramientas y desarrollar habilidades cognitivas avanzadas, contribuyendo al éxito adaptativo de nuestra especie. La posición vertical liberó las manos para actividades complejas, favoreciendo el desarrollo de la inteligencia y la capacidad para crear y utilizar herramientas, lo que ha sido fundamental en la evolución humana. En este proceso fue también importante la propia morfología de la mano, que al presentar el pulgar 'oponible' (que puede tocar el resto de dedos) incrementa su capacidad prensil y la manipulación y fabricación de objetos.
  2. Encefalización. El aumento de la inteligencia fue parejo y tuvo relación directa con otra de las características fundamentales que nos definen como especie: el lenguaje articulado. El ser humano tiene el mayor índice de encefalización (relación entre el peso del cerebro y el peso del cuerpo) y esto juega un papel fundamental en el surgimiento de la cultura.
  3. Las herramientas. Las herramientas no son algo exclusivo de los seres humanos. Hay otros animales que las usan, y no podemos asegurar cuándo comenzaron a ser usadas por primera vez. El registro fósil no proporciona información detallada sobre cuándo surgió el uso de herramientas, ya que las herramientas en sí mismas son raramente conservadas en el registro arqueológico (no tienen una forma especial, pues no estamos hablando de herramientas fabricadas). Inicio de uso de herramientas es inicio de tecnología.
  4. El lenguaje y la vida social. Se menciona con frecuencia que el ser humano es un animal racional. La razón depende casi en toda su naturaleza de la existencia de un lenguaje articulado. Solemos mencionar en ese punto que somos animales racionales, dotados de lenguaje, como si el logos que vimos en el primer tema fuese nuestra esencia. La base de ese logos es el lenguaje articulado. Podemos juntar palabras de múltiples maneras para expresar cosas nuevas y diferentes. Los lenguajes animales son, en el mejor de los casos, muy rudimentarios. Tan rudimentarios que no les permiten organizar su actividad de forma diferente. La comunicación que transmiten unas expresiones es siempre la misma. Por eso se considera que la conducta social animal viene determinada por sus instintos, por las pautas transmitidas genéticamente, no por el aprendizaje. En el ser humano la conducta social depende sobre todo del aprendizaje.
  5. El arte. Georges Bataille señala relaciona el origen del ser humano con el origen del arte, lo hace situándolo en Lascaux.
  6. El desarrollo de la sociabilidad: el proceso de crecimiento y maduración (ontogénesis) del hombre es muy lento, y la cooperación es necesaria para su supervivencia.

El ser humano ha ido descubriéndose a sí mismo a lo largo de la historia. Ha ido creando diversas concepciones de sí mismo. Muchos humanos con lenguaje y herramientas no se concebían a sí mismos como algo diferentes a los animales. Una vez adquirimos esos rasgos que nos hacen humanos comenzamos a elaborar una imagen de nosotros frente al mundo. Hubo un largo periodo en el que los seres humanos, dentro de su proceso de diferenciación, se sentían iguales a otros animales. En un momento cuando aún no existía la palabra animal. O cuando esa palabra animal aún no se oponía a ser humano. El ser humano se ha concebido siempre en torno a las facultades que cree que son características. La razón, que le hace entender el mundo y controlarlo; la memoria, que le convierte en un ser histórico; y la imaginación, que le convierte en un ser artista, en un creador. Quizás deberíamos añadir el sentimiento, que nos convierte en seres morales. ¿Eso significa que nos hemos desligado por completo de la naturaleza?

Resulta imposible responder a esta pregunta sin plantear un debate que está lejos de agotarse.

Naturaleza y/o cultura

Tras repasar los inicios biológicos de nuestra especie y ver que el ser humano procede de la evolución de los primates nos encontramos con una pregunta crucial: ¿en qué medida y hasta qué punto puede decirse que la especie humana es una especie 'animal'? La hominización dio paso a la evolución cultural o proceso de humanización. Este proceso supone que la herencia que permite la adaptación al medio ya no es biológica. Nuestra adaptación no se basa tanto en nuestros caracteres biológicos o fenotipo. El cuerpo para un ser humano es esencial no tanto porque pueda realizar unas funciones naturales, sino por ser capaz de 'aprender' y lo relevante, evolutivamente hablando, es lo que aprende y lo que transmite directa o indirectamente a las generaciones posteriores. El lenguaje facilita la coordinación social, el surgimiento de instituciones y clases sociales diferenciadas, el pensamiento abstracto. El lenguaje es la base de la técnica, que es el modo en el que nos enfrentamos físicamente al mundo. La especie humana se adapta a la naturaleza transformándola y transformándonos (ej. inmunización mediante vacunas). Podemos hablar de una cultura material e intelectual que se transmitirá de generación en generación.

Volvox: transición desde formas unicelulares hacia organismos pluricelulares organizados.

Algunas ideas para continuar el debate:

  • Puede pensarse que seguimos siendo 'animales', pues esa es nuestra naturaleza biológica. Las necesidades biológicas y los instintos tienen un peso determinante en nuestra conducta.
  • Al mismo tiempo podemos considerar roto el vínculo material. Nuestro entorno inmediato es fundamentalmente social, tecnológico, artificial. Ya no estamos en contacto directo con la naturaleza. Somos, por tanto, una especie plenamente cultural, siendo la cultura como una especie de capa que nos separa de la naturaleza, regulando colectivamente las relaciones que establecemos con la misma (a través de la tecnología, fundamentalmente)

Podemos tener claro que el ser humano es un ser natural, pero ¿tiene una naturaleza dada? Múltiples filósofos creen que el proceso de evolución cultural hace que el ser humano se distancie y se independice de sus raíces materiales. Para filósofos como Ortega el ser humano no tiene naturaleza, tiene historia. Eso es algo similar a decir que nuestra faceta esencial es la cultural y que, las culturas evolucionan y se diferencian entre sí. Para un existencialista ocurre algo similar: lo que nos define no es la especie, sino las decisiones individuales que tomamos a lo largo de la vida. Frente a ello, autores como Mosterín siguen pensando que —por debajo de estas diferencias culturales o individuales— es siempre posible definir una esencia natural. El propio genoma dicta sus normas y establece los límites naturales de lo que podemos o no hacer, de lo que podemos o no vivir. Las teorías que dicen que nuestra mente viene 'en blanco' al mundo se encuentran con la dificultad de explicar múltiples aspectos de nuestra conducta (en particular la adquisición del lenguaje).

El origen del pensamiento simbólico

El lenguaje. Si tomamos como referente una conocida expresión bíblica podemos decir que 'en el principio fue el verbo'. El lenguaje es un aspecto central a la hora de definir el fenómeno humano. Es algo distintivo: somos humanos desde que tenemos lenguaje. Es cierto que hay 'lenguajes animales', pero el lenguaje humano tiene dos carácterísticas distintivas: (1) Es un lenguaje articulado que nos permite combinar para construir una infinidad de frases con sentido. (2) Es un lenguaje aprendido, que no es parte de nuestra herencia genética.

Lenguaje y pensamiento. El lenguaje nos permite combinar trozos de significados. Del mismo modo que en la realidad se dan relaciones es posible plasmar esas relaciones con palabras (lo que será la base de teorías del lenguaje como la de Wittgenstein). Sin embargo el lenguaje no solo describe. No es solo informativo, también es performativo , lo que quiere decir que Con el lenguaje también realizamos acciones. Por ejemplo, podemos jurar algo. Podemos mentir intencionadamente para modificar la acción de otros. No solo es que con el lenguaje se puedan decir muchas cosas, sino que se puede hacer muchas cosas.

Otros lenguajes. Sabemos que antes del lenguaje articulado había lenguaje no verbal. Es un inicio del lenguaje visual. El Lenguaje no verbal está profundamente anclado en los instintos, pero también se aprende. Tiene su lado cultural. Y además la repetición de las caras con el propio cuerpo se une la repetición de las imágenes que puede realizarse mediante medios pictóricos.

¿Qué es lo simbólico? pero La existencia de lenguajes no explica de por sí la dimensión simbólica del ser humano. El lenguaje está compuesto de signos, pero un símbolo es algo más complejo. Un signo representa o remite a algo mediante una relación convencional, causal o de semejanza (como una señal de tráfico o el humo que indica fuego). Un símbolo es un tipo de signo cuyo significado se construye culturalmente y suele incorporar sentidos más amplios, abstractos o múltiples (como la paloma de la paz). Cuando nos asomamos a la mitología, a la religión, al arte y quizás también a la filosofía, la dimensión simbólica adquiere un carácter esencial.

  • ¿Qué significa un ritual?
  • ¿Qué significa una pintura rupestre?

La esencia del símbolo es que contribuye a la cohesión social . El lenguaje es una práctica social. Además de lo que dice (lo que hace 'técnicamente') genera comunidad, genera un mundo.

El símbolo expresa un mundo, junto con un conjunto de posibilidades. Desde esos orígenes el mundo de los seres humanos han sido muchos mundos. Estamos en un proceso de invención de mundo. [...]

La técnica

El pensamiento simbólico y la técnica tienen la misma raíz. El lenguaje en sí mismo es una técnica. Una técnica es lo que nos permite realizar de manera más eficaz una acción o inventar acciones que no existían antes y que sirven para satisfacer necesidades e incrementar nuestro bienestar.

  • Técnicas materiales y cognitivas que organizan recursos son lo que llamamos economía.
  • Muy similar a la economía es la política, que es cómo se organizan las acciones o decisiones colectivas. Desde la existencia de un cabecilla, o jefe hasta las democracias modernas.

La técnicas primitivas eran muy concretas: uso del fuego, técnicas de caza, tallado de piedra, uso de herramientas construidas. La gestión o coordinación de acciones mediante el lenguaje. La técnica comienza desde esos o

Veremos cómo se despliegan ese potencial a lo largo de diferentes etapas. En especial cómo el conocimiento se convierte en ciencia y técnica.

Pero para entender esta base inicial, debemos entender de nuevo un esquema de retroalimentación positiva: los aspectos simbólicos influyen en la técnica y la técnica en los aspectos simbólicos. Desde los primeros orígenes esa relación mutua ha venido produciéndose, eso es algo especíifocamente humano, una de las cosas que hace que nuestra especie sea especial y, en muchos sentidos, apasionante. Nuestra actividad de sobrevivir y de vivir bien tiene muchas dimensiones, no solo es material. Creamos mundos

La filosofía

No es posible separar estrictamente lo simbólico y lo técnico. Sirven para definir dos maneras cognitivas y de actuar de la especie humana.

Entre lo simbólico y lo técnico hay numerosas formas de mediación:

  • La magia: La magia ocupa una posición intermedia entre el pensamiento simbólico y la actividad técnica: establece correspondencias y relaciones de significado entre elementos de la realidad, produce símbolos que surgen de nuestra comprensión mezclada con la imaginación. Por otro lado, pretende intervenir sobre el mundo y producir efectos concretos mediante procedimientos reglados. La magia puede entenderse como una forma de acción técnica fundada en una concepción simbólica de la causalidad, en la que todavía no se distingue claramente entre representar el mundo y transformarlo.
  • La filosofía: La filosofía también ocupa una posición peculiar entre el pensamiento simbólico y la actividad técnica. Construye conceptos y sistemas de representación que permiten interpretar y dar sentido a la realidad, pero además desarrolla procedimientos rigurosos y sistemáticos que descubren formas de relación entre conceptos que no son evidentes en el uso cotidiano del pensamiento. La filosofía es fundamentalmente conceptual. La filosofía no se limita a representar el mundo ni a proporcionar medios para transformarlo, sino que se interroga las condiciones que hacen posibles tanto su comprensión como su transformación. Por ello está en la base del pensamiento científico, pero también del político. Convertir las representaciones y los procedimientos del pensamiento en objetos de reflexión crítica examinando sus fundamentos, posibilidades y límites.

    Orden social

Sociedades humanas y animales. Si tenemos en cuenta lo anterior veremos con más claridad las diferencias entre las sociedades humanas y las animales. En el proceso evolutivo parece existir una tendencia natural a la creación de orden colectivo. Hemos hablado de sociedad, economía… nociones que se ajustan muy bien a las sociedades que conocemos. Pero no podemos olvidar que el ser humano no es el único ser social. En ocasiones podemos incluso remitirnos a agrupaciones de seres microscópicos que, vivendo juntos, aumentan sus posibilidades de supervivencia. Si llevamos nuestra reflexión hasta los estratos más simples encontramos casos como el del alga volvox, clave para entender la transición desde formas unicelulares hacia organismos pluricelulares organizados. Presenta dos tipos celulares diferenciados, que son un paso hacia la especialización funcional celular, observándose cómo la evolución actúa a dos niveles (individual y de grupo). En muchas especies existe una clara diferenciación de roles. Por ejemplo, en las abejas o en las hormigas dentro de una misma comunidad (hormiguero o colmenta) habitan diversos tipos de individuos (reinas, zánganos, etc.).. Tenemos, mucho más cerca de nosotros, agrupaciones de primates. Por nuestra cercanía genética con estos animales podemos decir que podemos identificarnos o entender algunas de las dinámicas sociales que se producen dentro de estos grupos.

La sociedad humana.

El orden social como equilibrio entre lo simbólico y lo técnico en el proceso de construir sociedades que sobreviven y se adaptan a las condiciones sociales nuevas.

Se caracteriza por ser histórica. El proceso evolutivo ya no es tanto biológico como cultural. La adaptación no depende de la herencia biológica, sino de la herencia cultural. No sobreviven solamente los individuos mejor adaptados biológicamente, sino esos cuya cultura les permite afrontar los cambios. ¿Qué tipo de cambios? Sí, cambios en el entorno material, en el medio ambiente.

La cultura es una forma de adaptación colectiva, es como un cuerpo social.

¿Una civilización técnica?

Las dos culturas. A partir del siglo XVIII se acentúa una dicotomía que parece ser pervasiva en occidente. Es como si el ser humano se encontrase dividido entre dos formas de plantear su existencia en la realidad. Una orientación científica, que nos lleva a buscar el bienestar a través del conocimiento objetivo y sus aplicaciones. Una visión humanista, que considera que la realización del ser humano no depende tanto del bienestar material como de las condiciones ‘espirituales’ de la época. Visto el triunfo de las ciencias en múltiples campos, la solidez del avance científico, los filósofos positivistas intentaron definir la filosofía al modelo de rigor científico. Frente a esa visión ha habido corrientes críticas,

El futuro de la técnica

Artificialización del entorno. Vemos que hay un vector evolutivo claro: cada vez estamos menos en contacto con el espacio natural. Vivimos en entornos artificiales. La arquitectura, la casa sustituye a la cueva. Reducimos nuestro contacto con el campo al vivir en ciudades. Pero hasta el propio espacio rural aparece marcado por nuestra manera de gestionarlo.

  • Construimos burbujas. Espacios de protección con los que parece que queremos recobrar el bienstar incoinsciente del que disfrutábamos dentro del seno materino. La tecnología, los avances, nos permiten regresar a esa seguridad tras haber sido expulsados a una naturaleza ihnóspita.
  • Pero esas burbujas no son solo protectoras. Esas burbujas son los mundos en los que perseguimos nuestros sueños. No estamos aletargados, sino más bien hiperestimulados. Efectivamente, pero esos mundos no son tanto mundos 'naturales' como 'escenarios' [cf. Goffman] diseñados artificialmente. Siempre estamos en contextos sociales que han sido en la mayor parte de los casos diseñados por otros seres humanos con unas determinadas intenciones. Hemos pues de analizar las características de los espacios sociales:
    • Son una mezcla de relaciones formales e informales: instituciones marcan reglas y roles que determinan lo que puede ocurrir en las mismas. Premios, castigos. Aunque haya reglas parece quedar espacio para comportamiento humano no reglamentado.
    • Las relaciones informales parece ser lo esencial de la vida. Eso que no está recogido en ningún guion. ¿Pero qué espacio queda en nuestra cultura para la vida? Goffman es claro: cada situación social tiene unas reglas. De entre los infinitos comportamientos y las infinitas frases. La sociedad tiene múltimples maneras de restringir lo que puede vivirse, que seríal algo así como el resultado de lo que puede hacerse, decirse y sentirse. Pero también lo que puede imaginarse: nos imaginamos proyectándonos en situaciones que ya existen. Dicho de otro modo: nos imaginamos naturalmente formando parte de un orden dado, representando papeles que hemos visto. En el mejor de los casos creemos que esos roles han surgido de forma espontánea y los vemos inocentemente. Pero si profundizamos un poco vemos las estructuras de poder y los mecanismos sociales que determinan y restringen la acción humana a gran escala.
    • En muchos casos esas relaciones informales se realizan dentro de unos márgenes muy concretos. Observemos el caso de las redes sociales en el que todas las interacciones sociales se reducen a una serie de comportamientos muy estereotipados. Acciones simples, como dar un like o seguir a alguien. Incluso cuando se permite algo más de expresividad el interfaz y el flujo de informacion determina lo que puede decirse. Imaginemos el contraste de la comunicación que se puede tener con una persona con la que vivimos en un mundo sin medios de comunicación o redes sociales y la comunicación que podemos tener en un contexto de constantes distracciones e interrupciones dentro de una red social. Todos queremos relaciones significativas, profundas y persistentes con personas con las que sintamos una conexión especial, pero de hecho nos encontramos siempre en contextos de comunicación fragmentada y falta de atención. Así la propia características de las redes sociales nos conducen hacia formas comnicativas cada vez más estereotipadas (afecto superficial, reduccionismo gestual al borde de lo patético, polarización y tendencia al odio), recurso constante al humor como vía de escape.